lunes, 31 de agosto de 2009
miércoles, 5 de agosto de 2009
Comité Vecinal y homage! a Toberta.
Antes que nada, felicitaciones a nuestra coblogger Toberta, por su cumpleaños. Tober que te la pasas muy bien. Gracias por tantas risas. Es un placer conocerte. Ya son más de dos años en los que estamos sentados cerca el uno del otro, poco a poco nuestra amistad se ha hecho más solida. Obvio no somos BFF!! Jaja, pero se te quiere. Gracias por todo lo que me has dado para el pet society, Pero sobre todo gracias por ser tan sincera, honesta. He aprendido muchas cosas contigo. Espero seguir siendo tu amigo en el transcurso de tu vida, y sobretodo espero que conozcas más al Dios que tanto amo.
Entremos en materia. Ayer tuvimos una junta de vecinos en la colonia donde vivo. Llegue un poco escéptico a dicha junta porque rara vez se saca algo bueno de ellas. La primer sorpresa fue la puntualidad de varios vecinos y sobre todo, los miembros de la SSP (Secretaría de Seguridad Pública) llegaron justo a las 7pm, (No estaba enterado que ellos iban a llegar). Llegaron con pantalla, lap, proyector y sillas. Obviamente supuse que el chisme iba a estar muy bueno. Me sorprendí de la amabilidad de los tres agentes que llegaron. Una psicóloga muy amable, un tal Juan Gabriel y otra señorita.
Montaron en la cochera de uno de los vecinos la pantalla, y todo su equipo tipo teatro y se dispusieron a darnos una presentación. (Obviamente tuvieron fallas técnicas porque su memoria USB tenía un virus, y no más no se podía abrir. Pero gracias a la Tober, pude ayudarles a solucionar su problema.) La presentación nos la dio el tal Juan Gabriel, la verdad no le puse mucha atención porque estaba pajareando, viendo a todos los vecinos que hicieron acto de presencia. Solo recuerdo que la SSP está integrando en diferentes colonias un comité vecinal que se encargue de reportar directamente a la SSP los puntos rojos, usando léxico corporativo, que identifique las áreas de oportunidad de las colonias y que SSP se encargue de ayudarnos. La SSP traería diversas actividades a la colonia para que: por ejemplo, se pinten la bardas, actividades para jóvenes, limpieza de lotes baldíos, etc. Tras de esta presentación pasamos a la etapa de preguntas y respuestas. Y aquí se puso bueno el chisme.
Rápidamente empezaron las quejas. La queja más reiterada fue que la policía no llega rápido cuando se le llama al 066. El robo de y a autos. Los vecinos empezaron a hablar uno tras otro de las peripecias que les han sucedido. Algunos han vivido ahí durante 20 años. Total que entre dimes y diretes. Un vecino muy educado dijo: voy a hacer mi primera intervención. Yo pensé oh no, ya tiene varias pensadas, para esto, yo estaba a punto de irme por el pastel de nuestra cumpleañera. Nuestro vecino educado nos recomendó que la educación empieza por la casa, que por lo menos un “buenos días, o buenas noches”, ayudaría. Comentó que algunos vecinos ni lo saludan, que luego sus vecinos traen cara de que olieron a popó. (Si dijo popo, no caca, ni alguna otra palabra, popo, les dije es muy educado). Tuvo varios puntos buenos, a mí me daba risa la forma de hablar tan correcta de este vecino y la educación, aparte de que se aventó un choro largo. Hasta que por el punto número cuatro, solito dijo que ya se callaría. Mientras tanto otra vecina llego con una voz muy nasal a quejarse de que su vecina está loca. Sí, la vecina loca, ha acusado a casí todas las vecinas de la colonia de ser amantes de su marido, a varios vecinos hombres de ser narcos, ha hablado a la policía, etc. Y sí está medio viajada, a mí un día me pidió consejo pensando que yo era un policía o algo así, y que le ayudara a solucionar un problema de dinero que tenía uno de sus hijos. En eso todos los vecinos empezaron a contar sus experiencias con nuestra infama vecina loca. Lo más preocupante es que ha salido amenazando a gente con un machete. Así que: entre, que los robos, el alumbrado, que si somos amables los unos con los otros, que nos respetemos las cocheras, que no dejemos basura en la banqueta del vecino, que las cacas de los perros, etc., no llegábamos a nada concreto y yo tenía que ir a comprar el pastel de nuestra festejada. (Toberta era: o de trufa para como 2 personas o el que compre que alcanzó para todos los que cooperaron, y un colado que no mencionaré su nombre que no coopero, ni modo, cantidad más que calidad) En fin, lo más importante de la junta era conformar el comité vecinal y ahí todos se callaron.
Un largo silencio y nadie quería ser el presidente, mucho menos el secretario, y vocales. Pensé, “el presidente va a ser al que estén molestando todos, el secretario sería el segundo en la lista para ir a molestar”. Y vocal suena como a ir a contarle el chisme de lo que pasó al presidente o secretario y enterarse de todo lo demás. Y de alguna manera convencí a mi mamá para que se apuntara como vocal de nuestra calle, para yo poderme enterar de los sucesos futuros.
En eso llego un vecino medio tomado, medio crudo, o medio algo, pero en sus 5 sentidos no estaba, y empezó a preguntarle a la psicóloga. “Abogada, necesitamos que la policía de sus rondas más seguido” y la psicóloga, amablemente pero con una voz firme, contestó, “se necesita conformar el comité para que sus necesidades se resuelvan más rápidamente”. Y la psicóloga volvió a preguntar, por el presidente, varios de los que ya han sido presidentes de los colonos, solo replicaban que ellos ya no, que porque nadie apoya. La psicóloga solicitaba de la ayuda de los demás, todo mundo se hacía el loco, entre que todos trabajan, y las amas de casa están ocupadas, etc. Todavía tuvimos la segunda intervención del vecino amable. El vecino medio borracho, seguía insistiendo a la licenciada que se necesitan más rondas de la policía, que porque nosotros los contribuyentes... Y también intervino una vecina que fue víctima de una amenaza con cuchillo de nuestra vecina loca.
Solamente uno fue el que dijo está bien yo me apunto para presidente y en seguida sonó la ronda de aplausos, y en ese momento, nos fuimos por que el pastel era más urgente que seguir enterándose del chisme de los vecinos. Cuando se trata de quejarse todos, todos, tenían algo que decir, pero cuando se trató de hacer algo al respecto, me incluyo, todos, todos, dijimos “lo que pasa es que no puedo”. Y así fue, seguramente algún otro valiente se apunto para secretario, y varios vocales, pero no supe el fin de la historia. A mí me urgía más comprar el pastel. Una vez más congratulations Toberta!
lunes, 3 de agosto de 2009
Toda una experiencia. Gracias Papá!
Hacer unas repisas con la ayuda de mi padre es para mí toda una experiencia, en su momento es desesperante, es frustrante, pero ahora que lo pienso, son esos momentos donde más disfruto de mi padre. Una larga lista de experiencias previas donde hacer trabajos de carpintería, mecánica, o algo que se le ocurra hacer y que ocupe de mi ayuda o yo de la suya, nos toma mucho tiempo, y varias discusiones. Por lo cual sabía a lo que me enfrentaba, pero con la esperanza de que ahora sí las cosas fluyeran mejor, le pedí ayuda para hacer unas repisas para la librería de la iglesia a la cual asisto.
He de confesar que en mi mente todo esto era más sencillo de lo que realmente fue. Solo era ir a comprar la madera, hacer el corte, (en Home depot hacen el corte, wow no sabía) hacer también los cortes de los costados de las repisas y manualmente pegarlos en mi casa y listo. Pero oh sorpresa, como siempre en este tipo de cosas no es taaan sencillo.
Empezamos por ir a Home Depot a comprar la madera, y ahí mismo hacer los cortes, para que el trabajo en equipo al que me dispuse hacer junto con mi progenitor fuese más simple. El primer obstáculo que sobrepasamos fue tratar de explicarle a la persona encargada de hacer los cortes que es lo que queríamos, entre que mi papá quería ahorrarse los cortes y el chavo quería que fuesen más cortes para que el cobrará más, y yo no entendía donde se nos había complicado tanto. Como buenos carpinteros los dos hacían dibujitos, y rayas donde cada raya según entendí representaba un corte y en él dibujo de mi papá eran menos rayas y en el del chavo más y así; el uno decía: “que mejor lo cortas así y el otro que de esta manera”, y yo nada más veía un dibujito tras otro. Hasta que se pusieron de acuerdo y unos 15 minutos después llegamos a la conclusión de que serían únicamente 7 cortes. Creo que mi papá logró hacer que fueran menos cortes. Yo solo fui a pagar.
Una vez obtenida la madera, que, según yo, era lo más complicado, nos dispusimos a comprar, que los tornillos, las ménsulas, resistol y una que otra cosa más que no sé cómo se llama pero que mi papá necesitaba. Yo por supuesto confiando en que él sabe lo que hace, porque lo he visto es hacer trabajos de mecánica, carpintería, plomería, electricista, etc. Como la mayoría de nuestros padres que todo saben hacer. Mismos que trato de evitar siempre que se pueda! Emprendimos el viaje por todo Home depot consiguiendo lo que se necesitaba. Al final salí con 8 ménsulas porque son 4 repisas, 100 gramos de tornillos (según no nos podían vender menos que eso), unos taquetes, resistol, etc.
Ahora nos tocaba llevar la madera a nuestra casa. Ya mi papá había previsto como llevarnos repisas de 2 metros en el techo de un Matiz, y con la ayuda del “viene, viene” del estacionamiento lograron subir la madera. Yo claro ya estaba acalorado y ansioso por llegar a la casa y terminar con esta faena. Y llegando a la casa, lo inesperado, faltaron unos tornillos. Oops fallaron las cuentas.
Faltaba lo más sencillo, pegar los costados de las repisas. Pero oh sorpresa empezó lo más complicado. Primero ,15 minutos en encontrar toda la herramienta necesaria, el taladro, la llave del taladro (que yo había perdido) así que tuvo que improvisar limando una llave de otro taladro que ya no servía hasta que se pudo usar con el que sí sirve. Supuse que mi papá tenía ya planeado como hacerlo, y para mi era muy sencillo. NO! No es tan sencillo como pegarlo con resistol y ponerle uno que otro tornillo, y listo. Nooo, medimos, usamos resistol, y ahora el taladro, que cuál es el frente de la repisa, cuál la parte de atrás, qué lado quedó mejor, qué ahora lo volteamos, que ya entro el tornillo chueco, que se nos cayó dos veces el resistol; que ya le digo que no está bien, y él dice que sí, que ni modo, etc. Alegar tras alegar. Entre que me explica a medias y en lo que yo adivino que pasa por su mente. Lo más raro es tratar de adivinar que es lo que necesita cuando se queda pensando, está improvisando, y me contesta que necesita algo cuadradito, a lo cual yo respondí: ¿Cómo que algo cuadradito? Y vi que estaba haciendo una línea y le pase una regla y me dice sí, ándale esto es lo que necesito. Entre que se cae el tornillo, y no lo encontramos y que medimos para ver dónde quedaría cada ménsula, y usamos un clavito para marcar donde van los tornillos, etc. Como hora y media después terminamos, yo desesperado porque toda la tarde se fue en hacer esto que según yo era muy sencillo y él tan tranquilo como siempre, claro solo una vez me dijo que para la próxima las mande hacer con un carpintero.
Tengo un papá muy tranquilo, un carácter como el de él, sirve para aguantar mi desesperación y frustración ante tan complicada tarea. Cierto, él no supo cómo explicarme desde niño a hacer las cosas, porque creo que él aprendió viendo y haciendo, y mi falta de interés en este tipo de tareas. Nos llevó a tener una mecánica como esta, tan frustrante en su momento, pero que es un buen recuerdo que tengo de mi papá.
Creo que no soy el único en tener un padre todólogo, pero creo que muy pocos supieron como pasar está sabiduría muy útil, y de alguna manera nos hicieron depender de los que sí saben y/o estudiaron, carpintería, mecánica, etc. En fin, ni modo, aprovecharé a mi papá cada vez que necesite hacer algo de esto, y prometo tener más paciencia la próxima vez. Si cómo no!!
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