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lunes, 13 de julio de 2009

Así o más pendeja?

by Ruda.

Ahí tienen mis queridos co-bloggers, seguidor y seguidorcita que a principios de año adquirí la deuda más larga de mi vida: la fabulosa oferta de 30 años pagando por cuatro paredes y un techo en la prestigiosa, bien ubicada y nada polvorienta Residencial Misión del Valle, (cuyo ambiente es motivo de entrada aparte), una caja de zapatos sin protecciones, sin agua, sin luz, con la maleza crecida hasta mis hombros, con bichos de unas 12 distintas especies....una ganga!!!!.....un verdadero retrato de la precariedad de millones de mexicanos (que afortunadamente no es mi caso, pues medios e ideas hay para cambiar la condición de la mentada choza).

Bueno pues corría el día 15 del mes de febrero cuando dormí por primera vez bajo ese techo....con la esperanza de con unos cuantos miles de pesos y algunas ideas decorativas se convirtiera en mi nueva casa, o mejor aún: en mi hogar o ya de perdis en algo mío.

Silvestre como me la entregaron, la casa fué cambiando de cara poco a poco, para el caso de la fachada decidí conservar el color original que es el mismo color de todas las casas nuevas, todo con la esperanza de que el panorama no se fuera viendo de chile de dulce y de manteca, una casa azul seguida de dos verdes y tres moradas!!! (ya me imagino las escenas familiares que tomaron lugar para que se decidiera el color de fachada de mis vecinos: la casa color rosa se desgració en ese chillante tono gracias al papá consentidor que dejó que la hija, quinceañera gorda caprichosa hiciera una extensión de su vestido de XV años para recordar el evento por siempre, o por lo menos hasta que el sol la decolorara... la casa verde con macetas de ranitas y tortuguitas fué elegida por la señora hogareña que soñaba con tener amplios jardines donde vivieran en armonía sus belemes y sus yerbabuenas, sus camelinas y sus nopales, sus sávilas y sus rosales, y cuya friega de pintar, plantar y remodelar corrió a cargo del sumiso marido; medianamente merecen mi respeto quienes pintaron de tonos tierra como cremas, cafés o algo por el estilo....quienes se volaron la barda es quienes pintan de color azul cielo para que el mundo se entere de que fué niño! el nuevo miembro de su jóven familia....y ya para pasar al grano de esta entrada no puedo dejar de mencionar a quienes cometen el sacrilegio de pintar la casa con los colores del equipo de fúltbol favorito: noooo poooor Diosssss!!! es un delito que apenas se califica por debajo del secuestro o el narcotráfico).

Les decía....un buen día decidí entonces renovar la pintura de la entrada a mi cajitafelizmacdonalds, para lo que se requería alrededor de un litro de pintura, pero a recomendación del vendedor terminé comprando cuatro litros....soy mujer...qué quieren? cuándo han visto una mujer que no aproveche una oferta? la cosa es que me salía casi igual comprar un litro que comprar cuatro....pues vengan los cuatro!

Habiendo pintado mi casa, ofrecíles a mis vecinos la aportación del amarillo líquido para que ellos hicieran lo propio con su también decolorada fachada....a lo que ellos accedieron, y como todo esto sucedió en fechas posteriores al robo de mi bolsa (andaba yo pobre, con lo que traía en la cartera, casi casi en calzones) de su boca salió compartir los gastos. En eso quedamos. Y pasaron y pasaron los días y las semanas y mis vecinitos nomás no aflojaban la lana y yo no aflojaba la pintura, porque todo quedó en que ellos me la pedirían cuando ya fueran a utilizarla.

Por ahí del miércoles de la semana pasada llego yo a mi humilde morada (bueno, más bien amarilla, ya quedamos en que la pinté amarilla) y me encuentro con que los vecinos han pintado su casa en color rojo!!!!, sí!!!! rojo!!! súmenle que su pasto estaba cortado y su basura barrida.

Varias veces tuve que salir a la calle para volver a ver esa casa: no lo podía creer...sí ví bien? es roja? que no quedamos de pintarla juntos? del mismo color y hasta con las mismas plantas decorar? Por varias horas y hasta el día siguiente estuve rumeando mi descontento a tan infame evento: me habían traicionado....pintaron su casa y no me esperaron! pintaron su casa y no me dijeron!

Sólo fue hasta el día siguiente que platiqué del evento con un amigo que pude desahogar mi ronco pecho (copa C por cierto, a veces D) y que caí en cuenta del verdadero orígen de mi enojo: fuí ignorada, teníamos un acuerdo y no fue por parte de mis vecinos cumplido; fuí utilizada o al menos así me sentí al recordar las varias ocasiones en que me habían pedido prestado que la secadora que la aspiradora, que una extensión, que "ahí le encargo mi casa", etc. porque si fuí tomada en cuenta para aportar momentáneamente con estos artículos bien había podido ser tomada en cuenta para que me dijeran acerca de la pintura que quedaron en pagar: gracias pero no gracias.

Y en esa misma plática con ese mismo amigo caí en cuenta que personas con tan poca amabilidad como mis vecinos lo fueron me voy a encontrar por montones a lo largo de mi vida y fué que me dije a mí misma: "mí misma: así o más pendeja? cómo ching....te vas a enojar porque tus vecinos pintaron su casa? en qué modifica esto el curso de tu vida? qué no tienes miles de otras cosas más importantes en qué pensar, en qué preocuparte? cosas verdaderamente trascendentes e importantes?"

Pues sí, la respuesta es sí: afortunadamente me cayó el veinte de que como este hay muchos eventos insignificantes que nos distraen de lo verdaderamente importante en nuestras vidas. Lo comparto con ustedes co-bloggers, seguidor y seguidorcita para preguntarles y plantearles:

¿Qué te distrae de lo verdaderamente importante en tu vida? o mejor aún:

¿QUÉ ESTAS HACIENDO POR LO QUE CONSIDERAS VERDADERAMENTE IMPORTANTE EN TU VIDA?

Saludos, La Ruda.

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